Cómo afrontar los problemas de ruido

Cómo afrontar los problemas de ruido

Uno de los peores efectos de la civilización moderna es la contaminación acústica. A diario estamos expuestos a altos niveles de ruido y, como si esto no fuera suficiente, muchas personas también tienen que soportar niveles inaceptables de ruido durante la noche.

Desde el punto de vista de la salud, está demostrado que altos niveles de ruido afectan al organismo y que muchas enfermedades mentales y físicas tienen su origen en esta nueva forma de contaminación.

Los gobiernos son conscientes del problema, pero en muchos casos poco pueden hacer cuando las personas viven en zonas con industrias, bares, carreteras u otras fuentes de ruido que hacen su vida insostenible, incluso por la noche.

Regulación del nivel de ruido

En teoría, el nivel de ruido está regulado, al igual que los horarios en los que puede producirse. Generalmente, el nivel máximo permitido en un dormitorio es de 25 decibelios. Sin embargo, a pesar de estas normativas, muchas personas sufren niveles de ruido superiores y lo primero que deben hacer es obtener un informe técnico que certifique el nivel real de ruido que reciben en su vivienda en un determinado momento.

La mayoría de los Ayuntamientos han aprobado ordenanzas municipales que establecen los horarios en los que está prohibido generar ruidos para garantizar el descanso de los vecinos. Por ejemplo, en muchos municipios no se permite hacer ruido entre las 23:00 y las 08:00, lo que implica que no se pueden poner altavoces a alto volumen, hacer fiestas en casa ni realizar otras actividades molestas en ese horario. Si alguien incumple esta norma, se puede llamar a la policía para que intervenga.

Del mismo modo, si el problema es el ladrido de perros durante la noche, se puede informar al Ayuntamiento, que en teoría debería encargarse de gestionar la situación.

Medidas legales contra el ruido en comunidades de propietarios

Si el foco de ruido proviene de un vecino dentro de una comunidad de propietarios, la comunidad puede iniciar acciones legales contra el propietario responsable. En casos graves, un juez podría prohibirle el uso de la vivienda durante un periodo de hasta tres años.

Si el ruido es causado por un inquilino, el juez podría cancelar su contrato de alquiler y ordenar su desalojo.

Ruido proveniente de locales comerciales

Cuando el ruido proviene de locales comerciales, estos deben contar con autorización municipal y respetar las medidas necesarias para evitar que el ruido supere los límites legales en las viviendas cercanas.

Si debajo de una vivienda hay una fábrica, discoteca, pub o bar que no respeta el horario de cierre o que supera los límites de ruido permitidos, los afectados pueden presentar una reclamación al Ayuntamiento.

En teoría, ningún domicilio debería estar expuesto a niveles de ruido superiores a los permitidos por la normativa, por lo que los negocios deben insonorizar sus locales o tomar las medidas necesarias para que el ruido no supere los límites legales.

Si esto no se cumple, los propietarios afectados pueden reclamar de distintas formas:

  1. Si el nivel de ruido es excesivo y completamente insoportable, el problema podría ser considerado un delito penal, según el artículo 325 del Código Penal.
  2. Si el caso no es tan grave, el afectado puede reclamar al Ayuntamiento para que aplique las sanciones establecidas en la normativa contra los locales que incumplen la ley.
  3. Si el Ayuntamiento no actúa, el propietario afectado puede demandarlo ante los tribunales para obligarlo a hacer cumplir la ley.
  4. Si los locales ruidosos están dentro de una comunidad de propietarios, se puede iniciar un procedimiento judicial bajo el artículo 7 de la Ley de Propiedad Horizontal para solicitar el cierre del establecimiento.
  5. Si los locales no forman parte de una comunidad de propietarios, el Código Civil también permite interponer una demanda contra ellos.

Ruido generado por personas en la calle

En muchos casos, el problema del ruido no proviene directamente del negocio, sino de las personas que se congregan dentro y fuera de los locales.

Cuando las calles están llenas de gente toda la noche, es casi imposible responsabilizar a un solo negocio por el ruido. En estos casos, la reclamación debe dirigirse contra el Ayuntamiento, que es el responsable de regular y controlar la situación.

Compensación por daños y perjuicios

Además de solicitar al juez que ordene el cese del ruido, en algunos casos también se puede pedir una indemnización por los perjuicios sufridos debido a la vulneración de la normativa.

Esta compensación cubriría los daños morales derivados del sufrimiento soportado por la exposición prolongada a ruidos excesivos e ilegales.

Deja una respuesta