¿CUÁNDO PUEDEN HACERSE OBRAS EN LA COMUNIDAD?

De los miles de apartamentos y casas en la Costa del Sol, en muchos casos se tratan de viviendas que sólo son utilizadas para vacaciones.

Cuando estos propietarios llegan en verano, son muchos los que aprovechan para para llevar a cabo obras de mantenimiento necesario o de innovaciones o mejoras.

Desafortunadamente, estas obras suelen generar conflictos en la comunidad ya que el propietario que realiza las obras considera que tiene que realizarlas pese al ruido y molestias que ello genere y por otra parte, los restantes propietarios entiende que se trata de una época de vacaciones y descanso en el que no quieren que unas obras perturben su tranquilidad.

Estos conflictos sólo pueden solucionarse mediante unas reglas de conducta que deben considerarse básicas y estas reglas sólo pueden provenir de la propia comunidad de propietarios o del Ayuntamiento en el que se encuentre el inmueble.

Básicamente para emprender cualquier trabajo de construcción, reforma, mantenimiento o renovación,
se necesita una licencia o permiso del ayuntamiento local.

Este trámite suele ser sencillo, ya que basta con que el propietario o incluso el constructor, le indique al ayuntamiento las obras que se pretende realizar y el ayuntamiento, si todo está en orden, y no son obras de importancia, cobrará las tasas municipales y concederá la licencia de obras.


Adicionalmente, si las obras afectan al aspecto, seguridad, estética o configuración de la comunidad o perjudica los derechos de otro propietario, entonces se debe obtener también un permiso previo de la comunidad de propietarios

Este permiso de la comunidad puede requerir aprobación en una reunión general de propietarios. Es por tanto aconsejable planificar con anticipación qué obras se van a realizar y cuando se pretenden ejecutar para así tener todos los permisos preparados con anticipación.

En interés de la convivencia pacífica, la comunidad puede aprobar la realización de las obras, pero solo bajo ciertas condiciones y de acuerdo con un determinado horario y periodos de ejecución. Además, también se aplicarán las ordenanzas municipales del ayuntamiento local con respecto al horario de ejecución de las obras, etc.

La comunidad puede establecer condiciones adicionales a las que ponga el ayuntamiento, pero ello no significa que el propietario no deba cumplir con las ordenanzas municipales. De hecho estas ordenanzas varían de un ayuntamiento a otro, por lo que para estar seguro de cual es el horario de obra que el Ayuntamiento autoriza es recomendable que el propietario se informe en el propio ayuntamiento.


En aquellos casos en los que el propietario que viene realizando las obras está incumpliendo el horario establecido por el ayuntamiento, aquellos propietarios perjudicados pueden llamar a la policía local para que se cumpla con el horario y se pueda respetar el derecho al descanso nocturno de los demás vecinos.

Es de desear que esta medida no resulte necesaria en beneficio de las buenas relaciones de vecindad, pero no es menos cierto que a veces no queda más remedio que tomar este tipo de medidas frente a propietarios irrespetuosos con los vecinos.

En general, las condiciones en las que debe desarrollarse las obras y el horario en el que se puede generar ruido es siempre una cuestión de sentido común. No es razonable que se empiece con martillazos y taladros a las seis menos cuarto de la mañana o se utilice una hormigonera a las 4 de la tarde de un domingo, lo que es evidente que justificaría la llamada a la policía local.

 
En caso de duda, aconsejamos a nuestros lectores, como de costumbre, que se informen si existen normas de la comunidad al respecto y además pregunten que es lo que establecen las ordenanzas municipales de su respectivo ayuntamiento. Artículo publicado en la sección “Communiy Corner”, escrito por José Luis Navarro en el periódico Euroweekly news.

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