PROBLEMAS ENTRE VECINOS EN UNA COMUNIDAD DE PROPIETARIOS

Desafortunadamente, no todo el mundo es respetuoso con los derechos de los demás. Esto es especialmente frecuente cuando se vive en una comunidad. En algunos casos, es solo una consecuencia de la mezcla de culturas; en otros, las razones podrían ser la falta de educación de algunos vecinos; o incluso podemos encontrar casos en los que esta mala conducta sea simplemente una forma de venganza contra la comunidad o algún vecino en particular.

En primer lugar, tenemos que distinguir entre varios tipos de malos comportamientos o molestias a las comunidades o vecinos, porque cada uno de ellos debe afrontarse de manera diferente:

  1. La actuación dañosa, molesta o malintencionada de algún vecino podría considerarse en algunos casos como constitutiva de delito. Por ejemplo, si usted es amenazado, golpeado, atacado, robado por un vecino o él causa intencionalmente un daño a sus bienes, propiedades o pertenencias, este comportamiento sería probablemente constitutivo de delito.

De la misma manera, sería delito si un vecino de la comunidad causara algún daño intencional o robara algún elemento de la comunidad. En estos casos, el vecino o la comunidad, como víctima de la infracción penal, deberá denunciar esta situación al Juzgado, Policía o Guardia Civil y ellos se ocuparán de la situación.

  • A veces, el comportamiento no contraviene lo dispuesto en el Código Penal, pero causa molestias o problemas a la comunidad. Por ejemplo, alguien usa la piscina fuera del tiempo permitido o rompe de cualquier otra forma las reglas de la comunidad. La Ley de Propiedad Horizontal regula en el artículo 7.2 que no se permite al propietario y al ocupante del piso o local desarrollar actividades que estén prohibidas por la ley por ser perjudiciales para la propiedad o porque infrinjan las disposiciones generales sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas.

Suponiendo que este sea el caso, la forma de proceder sería: El Presidente de la comunidad, por iniciativa propia o de los propietarios u ocupantes perjudicados, exigirá a quien realice actividades prohibidas el cese inmediato de las mismas. Si el infractor persiste en su comportamiento, el Presidente, previa autorización de la Junta de Propietarios, debidamente convocada a tal efecto, podrá interponer una demanda judicial para que el juzgado ordene el cese en este comportamiento.

La reclamación irá contra el propietario y, en su caso, contra el ocupante de la casa o local. De dictarse sentencia a favor de la comunidad, la sentencia, podrá establecer además del cese definitivo de la actividad molesta o prohibida y la indemnización por daños y perjuicios que proceda, la privación del derecho de uso de la vivienda o local por un plazo inferior a tres años, de acuerdo con la gravedad de la infracción y los daños ocasionados a la comunidad.

Si el infractor no fuera el propietario, la orden podría declarar extinguidos definitivamente todos sus derechos sobre la vivienda o local así como su desahucio inmediato.

  • En otras situaciones, el comportamiento no se enmarca dentro de los delitos penales pero sí contraviene lo dispuesto en las ordenanzas municipales, por lo que la comunidad también tiene la posibilidad de llamar a la policía local que ésta ordene el cese de la actividad ilícita.

Dado que los Tribunales están bastante saturados, siempre es recomendable en cualquier caso que el vecino perjudicado llame a la Policía en el momento en el que estén ocurriendo los hechos, ya que en muchas ocasiones esta medida suele solucionar el problema.

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